miércoles, septiembre 30, 2009

EXPLORANDO EL PARQUE.



Un día en Denali, da para muy poco, pero es suficiente para hacerse una idea de lo impresionante que son sus paisajes y de la enorme extensión de terreno que abarcan. Tuvimos dudas sobre como organizarnos, y al final decidimos apuntarnos a una excursión guiada por un guardia forestal del parque.



La ruta empezó en un sendero que se encontraba junto a la vía del tren. La misma vía que nos llevó hasta Denali. Cuando pasó el tren, salimos a su encuentro para saludar a todos los viajeros que se iban, algo que también hicieron con nosotros en algunos pueblos junto a los que pasamos, muchas personas iban a nuestro encuentro para decirnos adiós.

En esta época del año,las regiones de tundra del Denali se cubren de flores silvestres y de colores amarillos, rojos y naranjas que señalan el inicio del otoño.





Un preciosa imagen de Denali Village, el principal centro de servicios de la zona. Era la última semana en que el lugar permanecía abierto al público. Durante el invierno, debido a las bajas temperaturas que se alcanzan en este sitio, permanece cerrado, quedando tan sólo cinco o seis familias allí. Una semana después, salía el último tren rumbo a Anchorage y era un tren exclusivamente reservado para los trabajadores del parque.



Lago Horseshoe, destino de una marcha sencilla y muy popular.




Aquí nos teneis adentrándonos en el bosque. En Denali está prohibido ir armado, así que hay que seguir unas normas básicas de protección. Pedro andaba con un cascabel antiosos que resultó un tanto molesto para la guía, una naturalista empedernida, completamente apasionada con su trabajo. Su intención era que pudieramos avistar algún animal y con el cascabel de Pedro más bien el efecto era el contrario, así que tocó dejarlo en consigna, si ya se lo decía yo...
Nos dió instrucciones muy precisas en caso de encontronazos inesperados con osos, lobos o alces. Nada de chillar, nada de hablar finolis, sobre todo en el caso de ver lobos, las voces femeninas son peligrosas y las fuertes masculinas ideales, formar grupo para parecer muy grandes... me hubiera encantado encontrar lobos grises o escuchar sus ahullidos. En Denali viven unos 100, agrupados en una docena de manadas aproximadamente. Cada manada que incluye un macho jefe, una hembra y sus cachorros, necesita entre 518 y 2072 Kilómetros cuadrados, para que luego venga el guapo de turno a meterlos en un zoo...El lobo adulto, suele pesar 45 kilos, tiene un cerebro dos veces más grande que el de un perro doméstico. Actualmente, hay entre 7000 y 10000 lobos en Alaska, aunque tienen sus problemas con los cazadores que están emperrados con que los lobos matan demasiados alces, y digo yo que también tienen que comer, y con todo su derecho que para eso están en su casa. La consecuencia de estas afirmaciones ha hecho que el gobierno cree programas de control del lobo. Los lobos que viven en Denali están bien protegidos, siempre que no salgan del parque, pero ¿entienden los animales de fronteras o señales?.

Me hubiera gustado ver a algunos de mi grupo en situación comprometida frente a uno de los cuatro grandes habitantes del parque, sobre todo, a las mujeres con tacones y repletas de maquillaje que se adentran en un parque nacional de esas características confundiéndolo, quizás, con Disneyland.




De nuevo, vimos una presa natural hecha por los castores. Enemigos acérrimos de las nutrias por si alguien no lo sabe. Si se cruzan con una, se la meriendan en menos que canta un gallo.




Y esta señora era nuestra guía, ¿no os recuerda al forestal de el oso Yoguie?




Aquí teneis un bosque, o mejor dicho, lo que queda de un bosque cuyos vecinos son los castores. Lo dejaron arreglado.



La señal que marca la entrada. Una sóla carretera se adentra en sus indómitos paisajes y sólo se puede acceder a ella con los autobuses del parque.

martes, septiembre 29, 2009

PARQUE NACIONAL DE DENALI.



La estación.



Denali Village.



El nuevo hotel.



Esperando a que alguien nos recoja para ir al nuevo hotel.



El hotel equivocado.



En el autobus.



Reciclan viejos autobuses escolares.



La llegada a Denali nos tenía emocionados porque los paisajes finales que disfrutamos en el tren prometían una experiencia inolvidable en un lugar privilegiado.
Nos dijeron que una visita al Parque Nacional de Denali era obligada, y entendimos enseguida porqué.
Se extiende a lo largo de 24.395 kilómetros cuadrados, y su principal interés reside en el monte Mckinley de 6195 metros, que domina el paisaje y es el pico más alto de Norteamérica.
Ofrece la oportunidad de observar a los "Cuatro Grandes": Osos Grizzly,alces, caribúes y carneros de Dall. También hay lobos, zorros, castores...vamos, un paraíso en los tiempos que corren.
La estación queda alejada de Denali village, el principal centro de servicios, ubicado junto a la carretera, por lo que, nada más llegar a la misma, esperan un montón de autobuses para trasladarnos al hotel correspondiente. Un error informático nos llevó hasta un pequeño hotel de montaña, precioso y en lo alto de una colina, que resultó no ser el nuestro. Nosotros reservamos uno, pero el ordenador confirmó otro, cosas del internet, así que nos tocó esperar cinco minutos a que vinieran a recogernos los del nuevo hotel, mucho más "lujoso", pero en mi opinión, bastante menos acogedor.

lunes, septiembre 28, 2009

ALASKA RAILROAD.



Llegada a Denali.







Elegir las fotos para este post ha sido una odisea. Hicimos más de 300 a la ida y otras tantas a la vuelta, por lo que la selección ha sido un tanto aleatoria. Lo cierto es que los paisajes no tienen desperdicio y no dejan de sorprenderte. Cambian las tonalidades, la vegetación, el color del cielo...lo mismo pasas una zona de apariencia árida, como un río enormemente caudaloso, una llanura o un lugar lleno de flores o pequeñas charcas.



El tren es mi medio de transporte preferido, con diferencia además, así que disfruté lo que no está escrito. Me costaba entender como había personas que podían dormirse ante la magnitud de estos paisajes.







Cogimos el tren en Anchorage con destino al Parque Nacional de Denali.



El ferrocarril entre Seward y Fairbanks, se completó en 1923 y reactivó la economía de Anchorage.

domingo, septiembre 27, 2009

REGRESO A ANCHORAGE.




Según la leyenda si a este oso le tocas la barriga tendrás muy buena suerte, no perdía nada por intentarlo.



Monísima de la muerte...



El tamaño impresionante de una ballena azul. Wyland whale mural. Pintado a mano alzada por Robert Wyland en 1994, este mural representa a una familia de ballenas y ocupa un muro al este de Town square.



El miedo a las demandas está latente en Estados Unidos, así que nos hizo mucha gracia la cantidad de señales enormes y llamativas que había puestas en esta calle para dejar clarito que están en obras.





Las calles de Anchorage son espaciosas y verdes.



Otro mural de algún artista callejero.



Regresamos a Anchorage donde pasamos el resto del día y la noche, para partir a primera hora de la mañana rumbo a Denali, nuestro próximo destino. Nos dijeron que no nos lo podíamos perder y decidimos tirar la casa por la ventana y regalarnos tres días de vacaciones. Aprovechamos la oportunidad para recorrer y disfrutar de Anchorage y a decir verdad, nos cundió mucho el día.

sábado, septiembre 26, 2009

ADIÓS. PARA LOS ESPAÑOLES DE ANIAK.










Al Kuskokwim le debo un montón de recuerdos y de sensaciones, así que me pareció de justicia tomarme mi tiempo para despedirme del río y también de Aniak. Con Randi dando saltos de alegría a nuestro lado, decidimos ir paseando para disfrutar con más intensidad las últimas horas que nos quedaban en este lugar que ahora ya forma parte de nuestras vidas y tiene un huequito en nuestros corazones.

El río fue el motor de este viaje hasta Alaska, la última frontera como se conoce popularmente. En mi interior, los sentimientos se barajaban de manera descontrolada. Es complicado aclarar las ideas cuando las sensaciones florecen, pero puedo decir que estoy muy agradecida a este río que me ha dado tantas oportunidades. La primera, el viaje en sí. También la ocasión de disfrutar y conocer a la pequeña comunidad española de Aniak con sólo tres componentes: David, Miriam y Naím. Me ha regalado escenas maravillosas como el arco iris reflejado en la superficie, el traqueteo de la lancha al deslizarse a toda velocidad sobre sus aguas, la oportunidad de descubrir que no tengo ni idea de pescar y que me moriría de hambre si de ello dependiera mi vida, la comida. Le agradezco cada salmón, y a los salmones también les doy las gracias por darme su vida para mantener en marcha la mía.

Así que, aquella última tarde y por primera vez después de un mes allí, me armé de valor y disfruté del chapoteo de mis pies sumergidos dentro de la gélida agua, que cortaba la respiración, os lo aseguro. Sentía una sensación extraña que me es complicado explicar, pero es lo que se siente cuando empiezas a coger cariño a un sitio y tomas conciencia de que es muy probable que no vuelvas allí nunca más.

También contribuyó a mi sensiblería, Randi, quien cada noche se hubiera jugado la vida por nosotros si hubiera sido necesario. A mí, que me dan miedo los perros y suelo admirarlos desde lejos...pues ya veis, consiguió ser la excepción.

El río me transmitía paz. Era un bálsamo para el alma agitada, acallaba mis pensamientos, me calmaba con su música melodiosa.

Amaneció de nuevo en Aniak. Casi de un modo automático, recogimos los trastos de la tienda, terminamos de preparar las maletas, nos sentamos a ver pasar el tiempo, y miramos a nuestro alrededor por última vez antes de montar los cinco en el quad y partir hacía el aeropuerto.

En la sala de espera sentí de nuevo el mismo silencio que percibí cuando llegamos. Un documental de osos en la tele y Naím haciendo mil preguntas. Llovía. No sabía muy bien que era lo que se movía en mi interior, un poco de confusión quizás, el alma adormecida, un muro de defensa para no pensar, porque no me gustan las despedidas, así que, cuando nos llamaron para que subiéramos al avión, nos dijimos adiós un poco acelerados, besos, abrazos y salimos escopeteados con una sonrisa en los labios. Todo iba bien hasta que me giré y ví a Naím pegado al cristal de la ventana, rompiendo a llorar mientras nos llamaba y ¡plof!, ya tuvimos el lío montado. Subí al avión hecha un mar de lágrimas, de golpe y porrazo la mente en blanco cambió de trayectoria y desencadenó un torrente de imágenes, de recuerdos, de sensaciones, y ya no tuve consuelo hasta que estuvimos bien lejos de Aniak. Fui consciente de lo que había crecido, aprendido y vivido en un mes trabajando como voluntaria en la Alaska rural. De que me iba de allí sintiéndome enormemente afortunada e inmensamente agradecida.

Despegó el avión y me despedí de cada casa que veía a través de la pequeña ventana, el lodge, el super, la oficina de correos, el río...y mientras, abajo, en el dique, tres españoles daban gritos y saltos intentando ser vistos desde las nubes, sin saber que, allá en las alturas, ocupaban en ese momento nuestra mente y nuestro corazón.


"No se ponga triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida, es algo inevitable si somos amigos de verdad".

Os esperamos aquí con los brazos abiertos.

viernes, septiembre 25, 2009

LA ÚLTIMA EXCURSIÓN.











El grupo de cinco españoles en Aniak, nos fuimos a coger bayas y demás frutos silvestres de los bosques de Alaska para hacer mermeladas. Esta vez no fuimos muy lejos, aunque eso sí, llevábamos un arma por si las moscas. Nos adentramos en uno de los caminos y lo recorrimos hasta el final, donde encontramos un ahumadero de salmón con vistas al río.

La verdad es que fue divertido y me sentía mucho más relajada que en otras ocasiones, supongo que gracias a Naím que nos tenía amenizados.

Y después de la excursión, David me enseñó el arte de hacer de confituras y Miriam me llenó la maleta de botes para que las probara todas, por cierto, deliciosas. Es curioso que la fruta en sí no está nada buena, auténtica comida de osos, a los que les encanta, pero una vez preparada con tropecientas cucharas de azúcar, huuummmmmmmmm...

jueves, septiembre 24, 2009

Y DE PASEO CON MIS BOTAS DE AGUA.




Otra de las cosas a hacer antes del regreso, chapotear con las botas de agua en el río, como cuando era una niña, y sigue siendo igual de divertido.





Y este jardín lleno de chatarra es de un nativo. Suelen tener el área que rodea sus viviendas, repleta de vehículos viejos y oxidados. Es un acto de rebeldía en mi opinión, porque según no explicaron, lo hacen para diferenciar sus casas de la de los blancos. Así que, si vais alguna vez por allí y veis chatarra junto a una casa, no dudeis que es la casa de un nativo.



Una de las calles de Aniak.

miércoles, septiembre 23, 2009

LA CUENTA ATRÁS.






Era mi penúltimo día en Aniak y quería hacer algo para recordar, así que se me ocurrió la idea de ir a comprar sola hasta el super, toda una odisea para mí, no os creais... Miriam, me prestó la bici, y allá que me fui más contenta que unas pascuas, como un niño con zapatos nuevos.

La sensación de desplazarme por aquellos caminos de tierra, me encantó, pero lo que más me gustó del momento, fue sentir cierta independencia en un lugar tan remoto. Como cuando tenía nueve años y mis padres me dejaron ir sola hasta el cole, me sentí muy mayor, pues fue algo parecido.

Las calles de Aniak son en realidad caminos repletos de piedras, arena y rodeados de vegetación. Puse los cinco sentidos en mantener el equilibrio y disfruté de cada segundo, de las nubes de tierra que me tragaban cada vez que pasaba un coche por mi lado, del cielo que me tenía encandilada con sus nubes extremadamente blancas sobre un hermoso fondo azul, sin atisbo de contaminación, de pisar algunos charcos...

Las flores que podeis ver en las fotos, florecen de abajo hacía arriba, y cuando llegan a lo más alto, es que el buen tiempo toca a su fin, marcan el final del verano. Me pareció supercurioso y es cierto que el tiempo ya empezaba a cambiar y el frío llamaba a la puerta.

Hice mi compra y me armé de valor para preguntar en inglés a los dependientes por productos que no encontraba, y hasta en esto tuve suerte, porque apareció Selvin, un chico de Nicaragua que se ha trasladado a vivir a Aniak con su mujer y sus dos niñas. Fue una sorpresa la primera vez que le oí hablar en mi idioma, recién llegada a Aniak, y desde ese momento, cada vez que íbamos a la compra charlábamos un poco sobre nuestras vidas. Ese día aproveché para despedirme.

Después, el regreso, un poco más difícil todavía, cargada con mi bolsa ecológica repleta de cosas y haciendo malabares para esquivar los innumerables baches del camino.

martes, septiembre 22, 2009

RESPIROS.

Felices.

Huellas.

Nuestras sombras.


La arena junto al río.


Jugando con la arena.


Mirando al infinito.


La vida en Aniak es acelerada en verano, y hay mucho que hacer. A Pedro y a mí se nos iban amontonando las ideas y muchas se tuvieron que quedar en el tintero. No es difícil caer en el idealismo en un lugar así, y como buenos soñadores creemos que poniendo un poco de nuestra parte el mundo puede llegar a ser un lugar mejor.

A mi regreso, muchas personas me han mirado extrañadas porque me he ido a trabajar a un río que muchos no saben ni que existe, teniendo el Júcar o el Mijares tan al alcance de mi mano. Lo cortés no quita lo valiente, y el mundo es mundo en el lugar donde vivo y en la última frontera, así que como ciudadana del mundo no existen distancias ni preferencias, lo que existe es mucho por hacer, no os quepa la menor duda.

Las fotos de este post, muestran un momento de relax. El río aportaba calma a nuestros espíritus alborotados y, de vez en cuando, sobre todo al final de nuestra estancia allí, escapábamos con la necesidad de disfrutar cada segundo, sintiendo que el tiempo pasaba y agotaba los momentos como este, de mirar el horizonte y disfrutar de las distintas tonalidades del paisaje que parecía ser diferente cada día. Un alto en el camino para tomar conciencia de nuestras privilegiadas vidas, de la fortuna que tenemos. Es muy fácil olvidar todo aquello que da valor al camino que seguimos, a la vida, así que no está mal eso de recordarlo, tendemos a dejarlo abandonado en algún rincón de nuestra mente, así que recuperarlo hace que todo cobre mucho más sentido si cabe.

lunes, septiembre 21, 2009

ADICTO AL AMOR.



Ejem, ejem...esta se me ha colado...




Randi es un gran protagonista de este viaje, porque gracias a él he podido dormir segura sabiendo que si algo o alguien se acercaba hasta la tienda, me iba a poner sobre aviso, e incluso estoy convencida de que hubiera arriesgado su vida, de haber sido necesario, por nosotros, así que nunca le olvidaré porque tengo mucho que agradecerle.

Aunque a decir verdad, nada es gratis, y por las noches nos cobraba sus servicios. Descaradamente se acercaba a nosotros y pedía a gritos con su mirada su dosis de amor, ración diaria a ser posible y cuanto más mejor. Si nos hacíamos los despistados, entonces utilizaba sus patitas para darnos pequeños golpecitos en las piernas mientras sus ojos parecían decir: "Ey, que estoy aquí, darme lo que me corresponde". Miriam dice que es un yonquie del amor y razón no le falta, tiene mimitis crónica.

domingo, septiembre 20, 2009

LA FUERZA DE LOS BLOGS.







Si hace un año me hubieran dicho que éste iba a celebrar con Miriam su cumpleaños, no me lo hubiera creído.

Todo empezó cuando una chica, Nuria, me pidió una entrevista para su blog "Saber más de ti", relacionada con el viaje que hicimos en bicicleta recorriendo Alemania y Austria. Me hacía varias preguntas y una de ellas era cuál sería mi próximo destino. Le hablé de varios que tenían muchos puntos, pero que no estaban todavía decididos, y desde luego, ninguno era Alaska.

Cuando entré a leer el apartado que me había dedicado, encontré la entrevista de una chica española que vivía en la última frontera y que tenía un blog. Fue superior a mí, no pude resistirme, recordar que busco el norte.

Entré en el blog de la meiga y me quedé enganchadita a él.

Mientras yo leía fascinada las aventuras y desventuras de una gallega en Alaska, nuestro viaje iba tomando forma y decidimos irnos a trabajar a Sudáfrica con animales en peligro de extinción, ya estaba casi todo pensado, hablado y decidido.

Sin embargo, en el último momento, cuando sólo nos quedaba apretar el botón que confirmara la reserva, Pedro tuvo la genial idea de escribir a Miriam a ver si su marido necesitaba ayuda con el tema del río.

Miriam nos mandó el email de David y David nos dijo: ¡Veniros!.

Y, de repente, todo dió un vuelco. La sabana africana quedó atrás y se convirtió en tundra alasqueña sin saber muy bien cómo, lo demás ya es historia.

La primera vez que vi a Miriam en persona lo hice a través de la ventana que hay en la cocina de su casa. Estaba recién llegada de España y curioseaba en la leñera todas las novedades de sus tres semanas de ausencia. Tuve la sensación de conocerla, no me resultó extraña o diferente de cómo la imaginaba en mi mente. Tiene una energía a su alrededor que le da cierto aire de misterio, y al mismo tiempo, transmite muy buenas vibraciones. Es como la calma tras la tormenta, pura serenidad, aunque deja entrever una gran fuerza en su interior. No me extraña que David recorriera medio mundo para ir a buscarla, porque yo hice lo mismo. Es una mujer de largos silencios aunque sus ojos no dejan de hablar. Naím me dijo que su mami es mágica y los niños nunca mienten.

Así que, cuando en ocasiones me asaltan las dudas y me hago preguntas a mí misma sobre qué es lo que me arrastra a escribir este blog, y sobre todo, si tengo que seguir o no adelante con él, sólo tengo que recordar que, este espacio en blanco que relleno no ha hecho más que darme satisfacciones, y de golpe y porrazo las dudas se esfuman sin más. Este es uno más de los regalos que me ha dado el blog, porque lo mejor de este viaje ha sido, sin duda alguna, esta familia que generosa nos abrió las puertas de su casa y nos recibió con los brazos abiertos.

Por si alguién se lo pregunta, no creo en las casualidades.

sábado, septiembre 19, 2009

LA TIENDA.





Muchas personas me han preguntado al regresar por la tienda, y la verdad es que para mí ha sido un "¡hogar, dulce hogar!".

La tienda tenía dos colchones enormes cubriendo el suelo, y encima de esos colchones pusimos las esterillas y las colchonetas, así que estábamos aislados del frío y parecía una cama de esas japonesas que están sobre un tatami, superexótica.

Pese a que David y Miriam nos ofrecieron varias veces su sofá cama, la verdad es que no aceptamos porque tanto Pedro como yo estábamos tan felices en la tienda.

Para empezar, por las noches, cuando todo estaba totalmente a oscuras, disfrutábamos de un cielo estrellado que no tiene precio, y como dice nuestro amigo Carlos, nada mejor que el hotel de las mil estrellas. En Aniak no hay farolas ni nada que se le parezca, así que de noche es muy de noche, cuál boca de lobo, como dice el refrán.

Las emociones que se viven durmiendo en una tienda en Alaska son difícilmente comparables con nada, salen a flor de piel. Los sonidos nocturnos son impresionantes y cuando hay silencio no hay nada que se le parezca, casi pesa tanto como una losa, en sentido figurado claro, pero el silencio para el alma es una novedad en estos tiempos que corren y cuesta acostumbrarse a él. El canto del urogallo y de otras aves nocturnas era una delicia. Animales que se acercaban enmedio de la noche, los oías andar entre la maleza y no sabías a que ibas a enfrentarte, pero merodeaban alrededor y, por fortuna, siempre era Randi con algún amigote. Pasos humanos en el camino de entrada a la casa. "Los pajaritos", como llama David a una familia que se peleaba a grito pelado rompiendo los sueños y el silencio cada dos por tres. Las ramas de los árboles que se mecían al antojo del viento, o la lluvia que caía con fuerza sobre el techo que nos cubría, música casi celestial para los oídos. Despertar bruscamente porque los perros ladraban más de la cuenta y acercar la mano a la escopeta preparados para todo. Mirarnos y hablar sin palabras cada vez que sentíamos algún peligro o escuchábamos algún tipo de ruido que no era normal...todo eso no tiene desperdicio, eso hizo en gran medida que este viaje fuera sentido y vivido con intensidad.

viernes, septiembre 18, 2009

EL BARRANCO.





Nos dijo David, que había un barranco junto a la carretera, que se comunicaba con el río. Estaba lleno de trastos, y fuimos a limpiarlo con la esperanza de que la gente al verlo vacío de basura no lo volviera a llenar de porquería.

Allí salió de todo, pero lo que más había eran bicicletas. Pedro fue el que hizo el trabajo sucio mientras yo jugaba con Naím al escondite, que eso si es divertido, porque "esconde" la cabeza y como él no te ve, piensa que tú no le ves a él, y sin embargo, tiene todo su cuerpo serrano a la intemperie, si es que es ¡para comérselo de bonito!.

Tuvimos que hacer dos viajes al vertedero con el remolque cargado a más no poder. Me sorprende que estas personas que viven en Aniak y que, en gran medida, parte de su alimentación procede del río, no tengan en cuenta que lo que le hagan al río al final se lo están haciendo a ellos mismos.

jueves, septiembre 17, 2009

NAÍM.





Este niño bien merece un post.

Unos meses antes de ir a Alaska, David, compartió con nosotros algunas fotos del album familiar, y por goleada, Naím era el protagonista en la mayoría de ellas. Era inevitable no sentir ganas de achucharlo, porque es muy expresivo, así que estaba deseando conocerlo.

Llegó ese momento y me robó el corazón, aunque yo creo que antes de conocerlo ya me tenía hechizada.

Estuvimos muchos ratos juntos y fue divertidísimo cantar, jugar con el señor saltarín, escayolar los dedos rotos con celo, contar el cuento de la ratita presumida, hacer magia potagia y ¡estoy superfelizzzz, estoy superfelizzz!...

La verdad es que Naím tiene una personalidad arrolladora a sus tres añitos, claro que, con los genes que tiene tampoco es algo que me sorprenda, porque menudos padrazos...

Habla por los codos, es superespabilado, sensible, cariñoso, graciosísimo, perfeccionista, y además de todo esto, superagradecido con cada pequeña cosa.

Sabe perfectamente lo que le encanta, y lo que no le encanta, así que ya tiene mucho ganado en esta vida.

Si tiene pizza o pasta para comer te dirá con mucha efusividad: "¡esto sí que me encanta!" , si le pones judías verdes te dirá con todo el sentimiento del mundo: "es que esto no me encanta", y es muy probable que tenga hambre o no tenga, según que menú toque ese día. Eso sí,los helados no los perdona.

Tampoco le encanta que le pongas la comida sin "desquemar".

Es muy optimista y se siente ganador aunque sea el penúltimo de la mesa en terminar, por supuesto, ¡gana siempre que cena solo!.

¡Y se me olvidaba!, nadie como él para guardar un secreto: "mami, te vamos a hacer una tarta sorpresa, y ¡hay regalos!".

Con esta ricura, ¿quién se aburre?. Me ha regalado los mejores momentos en Aniak, esos en los que no había lugar para pensar en osos, hipotermias y demás peligros acechantes.

¡Muchos besitos Naím!, tengo muchas ganas de verte otra vez, y la semana que viene te mando eso te que te prometí, que estoy en ello y no se me olvida, ¡MUA!...

miércoles, septiembre 16, 2009

OSOS NEGROS Y ALCES. (Este se lee de arriba a abajo, para marear un poco).



Me llevé el susto de mi vida cuando al salir a la calle me encontré este enorme alce macho en la puerta de la cabaña y salí corriendo despavorida y sin rumbo fijo.



Al doblar la esquina me encontré con una hembra que se parecía mucho a mí...



No terminó aquí la aventura, sin rumbo fijo seguí huyendo de los "muses" de Aniak y en la huida, casi soy atacada por un osezno negro que andaba por el camino, pero que, afortunadamente, no se dió cuenta de mi presencia y lentamente y sin hacer ruido fui dando pequeños pasos hacía atrás hasta que...



me choqué de golpe y porrazo con un alce chiquitín pero con dos buenas cornamentas...mi vida estaba en serio peligro...



Como vereis no tenía salida, rodeada de osos, alces y demás fauna salvaje de todos los sexos y tamaños que os podais imaginar. Afortunadamente logré escapar y regresé a casa sana y salva, casi nadie se creyó mi historia, menos mal que hice fotos como prueba de que decía la verdad...

martes, septiembre 15, 2009

LA TOLA.



Os presento a la Tola, que también merece un huequito en el blog.

No he conocido en esta vida una gata que "hable" tanto y a todas horas. Si la acaricias: "miau, miau, miau...", si la miras: "miau,miau...", que te la cruzas en el salón: "miau, miau..."

En Alaska no ganaba para sustos y miedos, todo revuelto, y la Tola también me dió una pequeña dosis de corazón acelerado. El primer día, cuando David se fue a trabajar y la meiga aún andaba de vacaciones en España, al abrir la puerta de la casa, la Tola salió disparada y se perdió entre la maleza mientras yo iba detrás de ella haciendo mil monerías para intentar cogerla, y nada, fue imposible. Problemón del siglo: " a ver como explico a la meiga que le he perdido a la Tola...".

Cuando llegó David planté cara al problema: "Oye, es que la Tola ha salido corriendo como alma que lleva el diablo cuando he abierto la puerta...", y David tan pancho me contesta: "¡ah!, si, si, no te preocupes que luego vuelve". Ufffffff, volví a respirar, y luego me dice la meiga que tengo las cervicales agarrotadas, ¿entenderá ahora porqué?...

Así que aquí la teneis, tan guapa al lado de la escoba. Ya está más que acostumbrada a su vida en Alaska y debe de conocer Aniak como la palma de su pata, porque entra y sale como Pedro por su casa...

lunes, septiembre 14, 2009

CONSERVAS.



No hay panaderías ni nada por el estilo, así que, quien quiera comer buen pan, lo mejor es que lo haga en su casa. Miriam hizo este que veis en la foto. Estaba delicioso y llevaba un poco de miel que le daba el puntito perfecto.




Acelgas para dar y vender. En este caso, Miriam, se fue más contenta que unas pascuas a repartir sus enormes hojas de acelga a sus vecinos y a algún que otro viandante...mientras tanto, en la cocina, estaba todo preparado para hacer la conserva. Lavar, cortar, hervir, envasar y a la olla un buen rato para que todo quede en perfectas condiciones. Las verduras enlatadas en casa, así como la carne y el pescado, están expuestas al botulismo, una intoxicación alimentaria bacteriana que tiene lugar en los alimentos mal enlatados, así que todo se hace con cierta precisión, Miriam consultó el tiempo recomendable de cocción para las acelguitas y nos pusimos manos a la obra.



¡Atención!,¡peligro!, cuidado que Aniak es un lugar muy peligroso, así es como tratan a los voluntarios...



En un lugar tan remoto, con unos inviernos tan duros, largos y difíciles, el verano es un trajín de preparaciones para el invierno, así que la gente no para de hacer cosas como:

Pescar, ahumar, envasar salmón.

Recoger frutas silvestres para hacer mermelada.

Y quien tenga su huertecito, ¡ a por la cosecha!.

domingo, septiembre 13, 2009

CONTROL DE LA CALIDAD DEL AGUA.(De abajo a arriba)



Con cara de velocidad, felicidad, frío, emoción y circunstancias...el regreso fue perfecto. Pudimos ver durante unos minutos el vuelo de una enorme águila calva, que después se posó en la cima de un árbol para deleitarnos con su majestuosa presencia. Unos momentos después, un alce se acercó a beber a la orilla y nos regaló un rato divertidísimo, encanados de la risa al ver como Pedro intentaba grabar mientras la barca daba tumbos arriba y abajo de la velocidad que cogió David para llegar a tiempo de ver el "mus" más cerca.



Con la boya ya en la mano haciendo el posado porque el intento fue un éxito rotundo y conseguimos los primeros números que nos tenían que desvelar cómo tenemos la salud del Kuskokwim.




Aquí me teneis sujetando los pies a Pedro con una mano y haciendo la foto con la otra, no vaya a ser que se me fuera el marido al fondo del río y perdiera la ocasión de fotografiarlo...




Y la espera fue un auténtico placer porque el paisaje no tenía desperdicio.



Después nos fuimos a buscar la cena mientras el aparato hacía la medición.



La boya quedó muy decorativa...




Y nos fuimos, por fin, río arriba a hacer nuestra primera medición de la calidad del agua cuyos resultados nos los dirá pronto David, ¿verdad David?.




En casa de Mike hinchando las boyas.



Miriam se cansó de esperarnos en la playa, falta de comunicación, fue muy ingeniosa y detallista dejándonos un mensajito.




Nos fuimos al río a hacer una prueba a ver si funcionaba el invento.






Y aquí comienzan a trabajar con el tubo, medir, cortar, lijar, limpiar...



Otra de las cosas que hicimos, aunque a decir verdad todo el trabajo lo hicieron entre Pedro y David(yo fui apoyo moral), fue un aparato para poder introducir dentro otro chisme que permitiera hacer medición de la calidad de las aguas. Aquí podeis ver a Pedro estudiando todos los pasos a seguir y haciendo inventario de todo el material del que podíamos disponer.

sábado, septiembre 12, 2009

ATRAPASUEÑOS




Llegó la meiga cuyo blog os recomiendo encarecidamente, pero si os decidís a leerlo, hay que cogerlo como un libro e ir a las entradas más antiguas porque no tiene desperdicio. A mi me tenía completamente enganchada y sigo aún pasándome por allí cada día con la esperanza de que el bloqueo desaparezca y nos siga contando todas esas cosas que vive o siente, porque el mundo de Miriam es mucho mundo.

La meiga atrapó mis sueños con sus historias y fue curioso que me hiciera un precioso atrapasueños que ya luce divino en el salón de mi casa, ¡gracias de nuevo!.

Esto es un ejemplo de las vueltas que da la vida, y un giro inesperado me llevó de repente hasta Aniak y pude conocerla, aunque lo más curioso es que tenía la sensación de haberla conocido mucho antes y digo yo que eso es porque uno escribe como es.

Os contaré la historia de como fue que un blog me llevó hasta Alaska, pero un poco de paciencia que ¡voy atrasadísima!.

viernes, septiembre 11, 2009

KAYAKEANDO.








Tras nuestro trabajo de limpieza en el río, teníamos momentos de relax que aprovechábamos para hacer otras cosas.

Una de las tardes le tocó el turno al kayak. Pedro, se fue a dar un paseo kayaquero por el Kuskokwuim, mientras que yo me quedaba en la playa esperando su regreso y pensando en si me estrenaba en esto de la navegación a remo, o mejor lo dejaba para aguas españolas más tranquilas y conocidas.

Al final, ná de ná...los ríos que vi en Alaska me imponían, son muy salvajes, enormes, con fuertes corrientes y bancos de arena difíciles de ver, así que pensé que, pese a la tentación, mejor era resistirme a ella y no arriesgarme, por lo que aproveché el rato para disfrutar de los paisajes Aniaknos que tenían una belleza digna de ser admirada y, junto con David, seguí con la limpieza de la playa hasta que llegó Pedro sano, salvo y emocionado con la experiencia.

Pd: La primera foto es del arco iris, si os fijais podeis verlo.
Pd II: Post dedicado a Carlos, podeis ver su blog en mis recomendados, se llama la vida es silbar.

jueves, septiembre 10, 2009

ESOS MUNDOS DE DIOS.








Tenía más que suficiente con la excursión que ocupó parte de la tarde. Cuando se terminó respiré hondo por primera vez en muchas horas, y agradecí a todos los espíritus celestiales que me hubieran protegido de la aparición sorpresa de un oso. Sin embargo, el día no había hecho más que comenzar, así que nos fuimos a la playa a limpiar y después al dump a tirar la porquería recogida.

Hasta aquí todo iba de maravilla, pero David seguía empeñado en que viéramos castores, y al regresar hacía casa, nos metió por unos andurriales que tendríais que haber visto. En el video no se aprecia la altura de los hierbajos y lo intransitable del lugar por donde nos metimos para ir a buscar otra casa de castores. Nada de caminos, ¿"pa" qué?.

Tuvimos que hacer alguna bajadita porque por unos momentos pareció que el quad volcaba, pero aún así, no veais que fuerza tienen esos chismes. Claro que, a mí, lo de que volcáramos me parecía un mal leve, porque lo que verdaderamente me preocupaba era, para variar, el encontronazo con un oso o un "mus". Yo a la mía para no perder la costumbre...

Llegamos a otro estanque con una pequeña casa de castores donde no vimos ni uno ni medio. Para ese momento yo ya andaba más allá que acá con mi dolor de cabeza, consecuencia de las emociones intensas vividas, y es que Alaska, es mucha Alaska, y hay que sentirlo en la piel para comprender a que me refiero.

Una vez más, regresar a un entorno conocido se volvió de repente el mayor placer del mundo. Así es como se aprenden a valorar esas cosas pequeñas que damos por hechas.

Fotos: David intentando dar la vuelta mientras nosotros esperamos, cruzando los dedos, a que lo consiga, para no tener que salir remolcando el quad a hombros.

miércoles, septiembre 09, 2009

LA CASA DE LOS CASTORES.







Al final del largo camino que recorrimos durante nuestra peculiar excursión, llegamos hasta el objetivo perseguido, la visita a la casa de los castores. David nos dijo que no podíamos irnos sin verlos, y al final, tras visitar varios domicilios castorienses, no pudo ser. Eso sí, nos fuimos con una idea bastante clara de como viven y sobreviven al largo invierno.

Yo diría que los castores tienen poco de discretos, y es que sus casas, sus madrigueras, son realmente llamativas y no pasan por alto a la vista de los demás. Hacen auténticas presas naturales en los ríos y arroyos, y a consecuencia del bloqueo de sus diques en las corrientes de agua crean una especie de estanques.

Calculan una distancia de seguridad entre el agua y el techo de su hogar, formando de este modo una cámara de aire que les permite sobrevivir al invierno pese a las bajas temperaturas. Para construir sus casas, utilizan troncos de árboles que ellos mismos cortan y derriban con sus afilados dientes,(más adelante podreis ver algunas fotos que tomé en Denali y podreis comprender porque digo que son poco discretos).

A pesar de que talan bastantes árboles para hacer sus madrigueras, no suelen ser perjudiciales para el ecosistema en el que viven, es más, lo mantienen saludable porque sus diques propician la creación de humedales, eliminan contaminantes de la corriente y ayudan a controlar inundaciones.

martes, septiembre 08, 2009

LA FLAMENCA.







"Un pastel de oso, una seta de David el gnomo, otro pastel de oso, una clase de supervivencia rápida sobre como hacer fuego inmediato con la corteza de abedul, acuérdate en caso de necesidad, memorización autómata del camino que sigo, vale, esto está controlado, uy, hay algo negro y grande que se mueve por ahí, joder, ¡qué susto!, es Randi entre los arbustos, un árbol que corta el camino, un pastel de oso, pastel de oso, pastel de oso reciente, osos, osos, osos negros, osos grizzly, otro árbol caído, no hay serpientes en Alaska, ¡yupi!, la perfección no existe, está claro porque hay osos, uffff... y moouses territoriales, no lo pienses que los atraes. Tengo una brújula en el bolsillo, menos mal...pero ¿cómo va este chisme?, debería haber terminado el libro de supervivencia al límite por si acaso esto se complica,si me pierdo busco el norte, eso es lo que tengo que hacer, ¿y a dónde leches me lleva el norte?, ¿y para que quiero saber donde está el norte?, ¿me llevará a Aniak de regreso?, ¿y si nos ataca un oso y sólo salgo viva yo?, ¿y por qué tendría que sobrevivir sólo yo?, ¡vaya optimista que soy!, sólo sé que no se nada, que me da la risa tonta,¡uy!una ranita, que mona es..."

Popurri mental y sensaciones a flor de piel, planteamientos sobre todo tipo de situaciones límite que os podais imaginar, eso es lo que destacaría de las excursiones adentrándome en el bosque. Emociones contenidas y pensamientos desencadenados. Respiración olvidada. Cierta sensación de soledad. Fé absoluta en el guía que va delante.

El caso es que en esas andaba yo cuando el camino se cerró un poco más y David empezó a dar palmas. No sabía muy bien cuál era el sentido de tanta algarabía hasta que me explicó que teniendo dos pasteles de oso recientes en el suelo y entrando en esa zona más cerrada en vegetación, convenía alertar de nuestra presencia. Los osos odian las sorpresas, y si les preparas una, puede que el sorprendido sea uno mismo. Palmas para advertir a los ositos que estábamos por allí. Perfecto, "deja, deja, que ya las doy yo que voy con las manos libres". Así fue como empezó la algarabía: "olé,olé, olé", cuál cuadro flamenco saqué mi vena más española, hasta que me dijeron que me relajara de tanta palma que ya debían saber hasta en la China que estábamos allí, pero "¿y si el oso es sordo?, porque hay osos sordos¿no?"...vale, vale, lo confieso, tengo un poco de paranoia, lo dicho, ¡menudas excursioncitas!.

Pd: Ya ando por tierra española de nuevo y con muchas cosas que contar en el tintero porque voy más que retrasada. Iba a abandonar, pero a petición popular sigo contando, así que paciencia y una caña, como decimos los castelloneros.

lunes, septiembre 07, 2009

¡MENUDA EXCURSIONCITA!








Se me ocurrió apuntarme a la excursión que improvisó David por el bosque. Pedro encantado de la vida, se puede coger de la mano con David, parecen casi hechos a medida...y por allí andaba yo entre estos dos hombres dispuestos a "desestresarse" un poco de Aniak buscando castores. Parecía divertido aunque eso de adentrarme en el bosque no era mi mejor opción.

¡Qué carajo!, esto pasa sólo una vez en la vida ¿no?, así que allá que me fui y una vez en camino no había ya marcha atrás, salvo que quisiera regresar solita, y teniendo en cuenta la cantidad de fauna que habita los bosques de Alaska, pues, como que volver sólo conmigo misma iba a ser que no.

Armaditos hasta los dientes "sólo por si las moscas", con Randi cerquita para alertarnos de posibles visitantes sorpresa como alces, osos, linces, lobos y demás fauna del terreno, nos adentramos en el bosque.

Para empezar yo iba calladita, cuando lo recomendable en estos casos es dar la vara y hacer ruido para que los osos sepan que andamos por ahí y no haya sorpresas inesperadas por ambas partes. Pero, si soy sincera, andaba tan pendiente de cada pequeño sonido que estaba muda con tanto susto encima, y preguntándome cada dos minutos: "¿qué hago yo aquí?", porque o estoy como una regadera, o soy un poco masoca, o me mata la curiosidad, el caso es que me apunto a un bombardeo con todo el miedo del mundo incluido y ¡hala!,¡que me quiten lo bailao!.

Ahora, sabiendo que el final fue más que feliz lo cuento tan contenta, pero vivirlo te hace sentir muy viva, precisamente, y supongo que al final debe de tratarse de eso.

Adjunto video para que veais lo que impresionan los sonidos de la naturaleza en un sitio así. Mereció la pena.

domingo, septiembre 06, 2009

SILVER SALMON DERBY.






¿Como se llaman los que pesan los peces en un concurso donde gana el que pesque el salmón más grande?,yo digo que estuvimos de pesadores, pero ellos nos llamaban "helper", algo así como ayudantes ó colaboradores.

El primer día que llegamos a Aniak, David nos dijo que habíamos sido seleccionados por "unanimidad" para pesar los salmones Silver del derby que organizan cada año. Nos contó que alguien tenía que hacerlo y algunos dieron la solución más rápida y eficaz: "que lo hagan los españoles", así fue como terminamos pesando peces, a cual más gigante. El ganador del peso más pesado se llevaba 1500 dolares, casualmente fue el hijo de David P.

Lo de los salmones es muy curioso. Nadan en contra de la corriente para desovar, y una vez lo consiguen, mueren, pero eso tiene un proceso lento en el que incluso estando en estado de putrefacción todavía respiran. Además, conforme se acercan a su destino final les cambia la fisonomía, de ahí esa boca tan rara y redondeada.

Pasó la semana, se terminó lo de vivir por las tardes pegados a la báscula y, de repente, se presentan con tres cheques de 150 dólares cada uno, para los mejores pesadores del mundo: David, Pedro y Lorena, ¡¡¡cha chaaaaaaaaaaam!!!, ¡¡sorpresa!!, y dadas las circunstancias decidimos de mutuo acuerdo mandarlo a Mali(pongo enlace por si alguien se anima a colaborar), donde una amiga de Miriam está trabajando y donde ese dinero iba a solucionar el sueldo de nueve meses de una persona, así que no hubo dudas y al final nosotros tuvimos la mejor de las recompensas sabiendo que habíamos hecho lo correcto.

sábado, septiembre 05, 2009

UN OSO EN LA PUERTA DEL DUMP.







Después de la limpieza, teníamos que ir al dump, el vertedero en español, para que nos entendamos,(estamos empezando a hablar spanenglish), a tirar la basura que recogíamos.

Uno de los objetivos que nos marcamos, era empezar a trabajar allí en materia de reciclaje, empezando a separar plásticos, latas...y al final se quedó todo en agua de borrajas, porque necesitábamos un traje especial y era todo más complicado de lo que a simple vista parecía, así que continuamos con nuestra tarea de limpieza del río.

En Aniak, como vereis, el dump no es el mejor lugar del pueblo, pero ir hasta allí puede ser toda una aventura, porque a menudo es lugar de visita de osos. De hecho, uno de los días en que íbamos a tirar la porquería, no pudimos, más que nada porque en la misma puerta de entrada teníamos al amigo oso negro disfrutando de los sabrosos desperdicios comestibles que tiran los humanos.

Así que, allí nos quedamos, pasmados, mirándonos mutuamente y preparados para la estampida en caso de necesidad. Sin embargo, todo acabó de maravilla, el oso Yogui se fue caminito de su casa, y nosotros, caminito de la nuestra con la basura a cuestas, que no estaba el horno para bollos, y ya no había valentía suficiente en nuestros cuerpos como para aventurarnos a entrar allí con el quad.

viernes, septiembre 04, 2009

LIMPIANDO EL RÍO.







Cuando fuimos por primera vez al río, estaba tan impresionada con todo lo que me rodeaba, que no me fijé en la basura que había en la playa. Después, tras ir unas cuantas veces más, decidimos que había que dar una pasadita, y al final nos llevó 14 horas limpiar toda la orilla.

Latas, extintores, papeles de mil colores, hierros oxidados...de todo un poco. Sobre todo prestaba mayor atención a los hilos de pescar y a los anzuelos, porque los ríos van al mar, y si toda esa porquería llegara hasta allí, podría ser verdaderamente dramático para los siete tipos de tortugas marinas que, además, se encuentran todas amenazadas, entre otras especies.

jueves, septiembre 03, 2009

NADA DE BLUEBERRIES.







Al final, regresamos con las manos vacías.

Eso sí, hicimos un descansito en una zona abierta que me dió un respiro, porque se veía a distancia todo bicho viviente que pudiera haber en las cercanías.

El monte por estos territorios está abarrotado de colores. El suelo es blando en algunas zonas debido a la cantidad de humedad que acumula, y eso hace cualquier excursión más divertida si cabe, porque se van dando saltitos, vamos, que cada paso rebota.

Al regresar, Lisa nos señaló la zona donde se encuentran enterrados los antepasados de David P., y también las antiguas casas ya derruidas.

Terminamos la tarde sentados junto al río disfrutando del solecito y de la armonía que proporciona todos los sonidos que regala la madre naturaleza.

miércoles, septiembre 02, 2009

BLUEBERRIES.







Salimos a buscar blueberries y, para empezar, nos adentramos en el bosque y después en la tundra, sin llevar ningún tipo de arma antiosos encima, eso ya no me hizo ninguna gracia, aunque tampoco me haría ninguna gracia matar un oso, claro, pero siempre podría ser una medida preventiva. Ves el oso, esperas a ver que pasa y sólo en caso de vida o muerte, él o yo, ¿no?. Sin arma, ¡sálvese quien pueda!. Ese fue el planteamiento en mi cabeza. Con esto, quiero decir, que mi disfrute se vió un tanto limitado con los saltos bruscos que daba mi corazón cuando oía un ruido extraño que no terminaba de identificar.

A todo esto, me explicaron que los "muses"(mooses), los alces en cristiano, son bastante más peligrosos que los osos, pero una tiene fijación con lo que tiene y a ver quien me cambia los "peligros mentales" a estas alturas.

Después, llegó el fango. Nos metimos en un barrizal que nos atrapaba los pies de tal manera que tenías que poner los cinco sentidos en despegarlos. Hay zonas donde mejor no adentrarse pero...

Nada de blueberries. Ni una. Lisa decía que eso era muy raro en esa época del año, porque normalmente las cogían a puñados, así que media vuelta. Dí un respiro sintiéndome más segura por regresar, pero me duró poco porque tomamos otro camino que todavía me gustó menos, en busca de más blueberries. Resignación. ¿Para qué me meteré yo en todos estos berenjenales?.

martes, septiembre 01, 2009

DE EXCURSIÓN.







Lisa no es nativa, pero está casada con un nativo, David P. Bueno, el caso es que vino un día y nos invitó a ir a su casa. Nos contó por el camino que cuando empezó a salir con David P. un día él la cogió de la mano y la llevó hasta el lugar donde vivía, y le dijo: "Yo vivo aquí, este es mi hogar, ¿crees que serías capaz de vivir en un sitio así?", y allá que se fue...

Para llegar a la casa se necesita un barco en verano y una moto de nieve en invierno. Está a media hora de Aniak río abajo. Ubicada junto a la orilla del río y absolutamente solitaria. No tienen luz ni agua. El agua que utilizan la cogen del río. Para lavarse se utiliza la sauna, eso es otra cosa que he aprendido aquí, lo del baño en la sauna, curiosísimo, sobre todo porque desconocía que una pudiera utilizar una sauna en ese sentido.

Y tras enseñarnos las gallinas, el ahumadero(asaltado hace poco por un oso que se zampó la mitad del salmón), la casa y la sauna, nos fuimos de excursión...pero eso será mañana, ¿ok?.